Inversión de 28 millones de pesos en rehabilitación de vasos reguladores y canales en Cuautlancingo
Inversión de 28 millones de pesos en rehabilitación de vasos reguladores y canales en Cuautlancingo
Gobierno de Puebla y CONAGUA impulsan acciones en el nacimiento del Río Atoyac
Gobierno de Puebla y CONAGUA impulsan acciones en el nacimiento del Río Atoyac
-Puebla destinará 135 mdp para el inicio del rescate de esta importante cuenca, conformada por 22 municipios en Puebla y 48 municipios en Tlaxcala.
-Los titulares de Conagua, de la Comisión Presidencial para la Restauración del Río Atoyac y el gobernador Alejandro Armenta recorrieron la zona donde nace el afluente en Santa Cruz Otlatla.
TLAHUAPAN, Pue.- Alineados a la estrategia de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en defensa del agua como un derecho, con acciones concretas y con bioética social para rescatar el Río Atoyac, el director de la Comisión Nacional del Agua, Efrain Morales, el comisionado presidencial para la Restauración del Río, Alejandro Isauro Martínez Orozco y el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, realizaron una supervisión en Santa Cruz Otlatla, municipio de Tlahuapan, donde nace este afluente.
Durante dicha visita el director general de CONAGUA, Efraín Morales, reconoció que las acciones de rescate del Río Atoyac, son “un hecho histórico”, por lo que resaltó el esfuerzo e interés del Gobierno de Puebla que encabeza Alejandro Armenta, ya que la entidad es la que invierte más recursos en materia de agua, pues los proyectos se acercan a los 3 mil millones de pesos como un esfuerzo sin precedentes.
Afirmó que con una primera inversión de 200 millones de pesos se pondrán en marcha las 11 acciones que Puebla encabezará como parte de este rescate, al priorizar la construcción de plantas de tratamiento, colectores y reforestación.
Por su parte, el Comisionado Presidencial para la Restauración del Río Atoyac, Alejandro Isauro Martínez Orozco, dijo que Puebla destinará 135 millones de pesos para el inicio del rescate, además detalló que la cuenca está conformada por 22 municipios en Puebla y 48 municipios en Tlaxcala. Aseveró que han detectado 2 mil 259 descargas contaminantes y 9 mil 800 hectáreas deforestadas y más de 47 kilómetros de colectores, con el apoyo de la brigada de 30 personas que dispuso el Gobierno del Estado de Puebla para avanzar en los recorridos de supervisión de la rivera.
El titular del ejecutivo estatal, Alejandro Armenta, subrayó que para su administración la seguridad es primero y como consecuencia el agua también lo es, por ello otorgarán todo el respaldo al Gobierno de México en los proyectos destinados al rescate del medio ambiente, por justicia social. "Nosotros no haremos nada que no esté en los procedimientos que establece la Federación. Todas estas acciones se alinean al cumplimiento del compromiso de la Presidenta Claudia Sheinbaum", señaló el mandatario.
Con una visión transformadora se acordó que emprenderán acciones como el desazolve y limpieza profunda del cauce en 1.83 kilómetros, instalación de 268 sistemas de tratamiento con biodigestores, construcción de 11.35 kilómetros de colectores sanitarios y alcantarillados; atención directa a 108 mil 464 habitantes del tramo 1, con saneamiento y vigilancia ambiental; recorrido de 70 kilómetros del Río por brigadas técnicas para identificar riesgos y restaurar el ecosistema; además de la la construcción de dos plantas de tratamiento.
Al final del recorrido, el gobernador se reunió con habitantes de las inspectorías de San Martinito y Anaya, con quienes estableció el compromiso de integrarlos al Programa de Obra Comunitaria, por lo que el próximo sábado sostendrán un encuentro con la secretaria de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y ordenamiento Territorial, Rebeca Bañuelos y con la secretaria de Finanzas, Josefina Morales para establecer los comités y los proyectos que se ejecutarán con la entrega de un millón de pesos en materiales.
Diagnóstico de contaminantes en el Atoyac
Diagnóstico de contaminantes en el Atoyac, hasta junio: promesas, omisiones y una deuda histórica con el agua
PUEBLA, Pue.— A casi un año de haberse anunciado, el diagnóstico sobre los contaminantes presentes en el río Atoyac —uno de los afluentes más degradados del país— será entregado, según las autoridades, a finales de junio. Lo anterior, como parte de una estrategia del llamado Plan Hídrico Estatal, encabezado por el gobierno de Alejandro Armenta Mier.
De acuerdo con Raymundo Atanacio Luna, coordinador del proyecto, al menos 18 de los 22 municipios involucrados ya cuentan con resultados preliminares. La intención, dice, es “atraer recursos federales” para promover la instalación de plantas tratadoras, humedales artificiales y la recuperación de zonas verdes en torno al afluente. Sin embargo, aún no se han transparentado los métodos ni los criterios técnicos del diagnóstico, ni se han hecho públicos los responsables científicos de su elaboración.
“En un mes y medio ya tendremos un diagnóstico”, afirmó Atanacio, sin ofrecer una fecha concreta ni detallar la naturaleza de los contaminantes encontrados. Tampoco explicó si el estudio considera las descargas industriales, los residuos urbanos, ni el papel que han jugado históricamente empresas contaminantes asentadas a lo largo del corredor Puebla-Tlaxcala.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua), por su parte, a través de su titular Beatriz Torres Trucios, reconoció que aún faltan por diagnosticarse cuatro municipios, entre ellos Amozoc, Tzicatlacoyan y la capital poblana. Este rezago, a doce meses de haber comenzado el levantamiento de datos, pone en entredicho la eficiencia del plan.
Aunque las autoridades estatales insisten en que “el saneamiento del Atoyac es un anhelo de los poblanos”, las cifras, los plazos incumplidos y la opacidad técnica del proyecto dibujan otro panorama: el de una política ambiental sin horizonte claro, atrapada entre la retórica y la simulación.
A lo largo de las últimas décadas, al menos cinco gobiernos estatales han anunciado programas similares con escasos resultados tangibles. Mientras tanto, el Atoyac sigue arrastrando —literal y simbólicamente— los desechos de una clase política que lo utiliza como estandarte electoral, pero que elude su verdadero saneamiento.
El diagnóstico que se promete para junio podría ser un punto de inflexión. O simplemente otro documento más que flote, como espuma contaminada, sobre las aguas turbias de la desmemoria institucional.
Atoyac contaminado
Negligencia ambiental y crisis de salud pública en municipios poblanos: descargas ilegales y omisión oficial
Por Rodolfo Herrera Charolet
Una denuncia ciudadana vuelve a poner el foco en la crisis ambiental crónica que aqueja a la región metropolitana de Puebla. Municipios como San Pedro Cholula, San Andrés Cholula, Cuautlancingo y Coronango han sido señalados por permitir —en complicidad o por omisión— la descarga ilegal de residuos industriales y aguas negras en sus sistemas de drenaje y cuerpos federales sin infraestructura adecuada para su tratamiento.
El señalamiento se sustenta en un patrón documentado: la mayoría de los municipios carecen de plantas de tratamiento funcionales, y cuando existen, operan con fallas técnicas o por debajo de su capacidad. De las 24 plantas que deberían operar en la zona metropolitana de Puebla-Tlaxcala, menos del 30% funcionan adecuadamente, según datos del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) y un estudio de la UNAM en colaboración con el Centro Fray Julián Garcés.
La Cuenca del Alto Atoyac, que atraviesa ambos estados, es uno de los puntos más críticos. De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), este cuerpo de agua es el segundo más contaminado de México, con niveles alarmantes de arsénico, plomo, mercurio, cadmio y benceno, todos catalogados como cancerígenos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Un estudio realizado por el Colegio de Postgraduados y la UNAM en 2021 reveló que el 70% de las muestras de agua extraídas del Atoyac y sus afluentes en Puebla presentaban niveles de toxicidad superiores a los límites permitidos por la NOM-001-SEMARNAT-1996. Estos contaminantes no sólo afectan el agua, sino también los suelos agrícolas y los alimentos cultivados con este recurso.
La consecuencia es tangible en la salud de la población. El informe “La Cuenca Atoyac-Zahuapan: Un diagnóstico de salud pública”, elaborado por el Centro Fray Julián Garcés, documenta una incidencia de leucemia infantil en zonas cercanas a ríos contaminados que es hasta 4 veces mayor que la media nacional. Además, se han detectado altos índices de insuficiencia renal crónica, cáncer de vejiga, enfermedades hepáticas y respiratorias, particularmente en Cuautlancingo, San Lorenzo Almecatla, San Sebastián Tepalcatepec y San Pedro Zacachimalpa.
“Los niños de la región están expuestos desde que nacen a contaminantes que se bioacumulan en el cuerpo. No hay controles, ni monitoreo serio. Es un crimen ambiental tolerado por las autoridades”, señaló la doctora Luz María C. Gutiérrez, toxicóloga ambiental de la BUAP.
La falta de vigilancia es sistémica. La Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha observado en reiteradas ocasiones que tanto la Conagua como los gobiernos estatales y municipales han desviado recursos etiquetados para saneamiento o no han cumplido con los objetivos de remediación establecidos desde 2007, cuando la Cuenca fue declarada zona prioritaria.
A ello se suma la permisividad hacia corredores industriales como el de Huejotzingo-Cuautlancingo, donde operan más de 200 empresas de los sectores automotriz, químico y de alimentos que descargan residuos sin control riguroso, según reportes de la ASEA (Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente) y organizaciones como Poder Latam.
Pese a las múltiples recomendaciones de la CNDH y los compromisos firmados en el Acuerdo por la Sustentabilidad Hídrica de Puebla (2017), ningún funcionario ha sido sancionado y las obras prometidas, como colectores marginales y nuevas plantas, siguen sin concluirse.
“¿Por qué no actúan? ¿Ignorancia, corrupción o simple desprecio por la vida humana?”, se pregunta Isabel Rivera, activista de Agua para Todos. La ciudadanía ha comenzado a organizarse para exigir medidas urgentes, pero los gobiernos locales, estatales y federales siguen ensimismados en discursos, sin enfrentar la magnitud de la tragedia.
Antorchistas Invaden Rivera del Atoyac
Antorchistas Invaden Rivera del Atoyac –
Julio de 2021
En julio de 2021,
Antorcha Campesina intensificó
sus prácticas de invasión de terrenos
en la ciudad de Puebla. Esta
vez, la organización dirigió sus esfuerzos a la ribera del río Atoyac, en las
inmediaciones de las colonias Rinconada y Cipreses de Mayorazgo, justo
frente al fraccionamiento La Vista. En
lugar de invadir predios urbanos como era común, los invasores de Antorcha Campesina comenzaron a
tirar escombros en una zona de
la ribera del río, una breve planicie que servía como vía natural del cuerpo de agua.
Este acto de invasión se
desarrolló sin la intervención de las autoridades municipales
y estatales, quienes, de acuerdo
con vecinos y activistas ambientales, no
tomaron ninguna medida para detener el asentamiento irregular que se expandía
rápidamente en esa zona. La Comisión Nacional del Agua
(CONAGUA), encargada de regular los cursos de agua y las áreas
circundantes, también fue criticada por
su falta de acción ante lo que se estaba convirtiendo en un ecocidio en la zona, ya que el tiro de escombros amenazaba con
obstruir el cauce del río y alterar el equilibrio ambiental.
La
Creación de la Nueva Colonia Ilegal
El asentamiento irregular, que ya era visible en el año 2020, no solo invadió una parte de la ribera,
sino que también comenzó a extenderse
sobre la vega del río, destruyendo gradualmente el ecosistema de la zona. Los Antorchistas no solo ocuparon
la tierra, sino que, según reportes, comenzaron a verter toneladas de escombros
sobre el terreno, lo que provocaba la alteración del paisaje
y afectaba el flujo natural del agua.
Durante los primeros meses de 2021, el asentamiento en la
ribera del río Atoyac se consolidó,
y a pesar de las denuncias de vecinos de las colonias
Rinconada y Cipreses de Mayorazgo,
así como de organizaciones civiles, las
autoridades locales y estatales no tomaron acciones efectivas para detener la
invasión. El hecho de que Antorcha Campesina
hubiera estado vinculada a prácticas de ocupación ilegal
de terrenos en otros puntos de la ciudad generó preocupación de que esta
situación se convirtiera en un patrón habitual, afectando aún más el entorno
natural y urbano de la región.
Denuncia
Vecinal y Desinterés Gubernamental
Los vecinos de
las colonias afectadas por esta invasión comenzaron a alzar su voz en julio de 2021, cuando ya se
evidenciaba la magnitud del problema. Denunciaron la falta de acción de las
autoridades municipales, quienes supuestamente no habían actuado frente a la
invasión, ni antes, ni después de que las tierras fueran ocupadas por Antorcha Campesina. Además, se
señalaba la desidia de las autoridades que habían permitido el tiradero de escombros
y la construcción ilegal sin ningún
tipo de regulación.
Uno de los puntos más alarmantes de la denuncia fue que,
según los vecinos, la Comisión Nacional del Agua
(CONAGUA), responsable de regular el uso de los cuerpos de agua
y su entorno, mostró indiferencia
ante el hecho de que la ribera del río Atoyac
estuviera siendo invadida y destruida,
sin que se emitieran medidas preventivas
ni de salvaguarda ambiental.
Efectos
Ambientales y Sociales
La invasión de terrenos en la ribera del río Atoyac generó
una serie de problemas ambientales. El
tiradero de escombros comprometió la integridad ecológica de la
zona, alterando el cauce del río
y poniendo en riesgo el equilibrio natural
de la vega. Esto no solo afectó la fauna y flora local, sino que también causó
daños a las zonas circundantes que, en
muchos casos, eran utilizadas para actividades recreativas y como espacio verde
para la comunidad.
Además, la invasión también tuvo implicaciones sociales, ya que el terreno
ocupado por los Antorchistas
no solo se trataba de un área de alto valor ecológico, sino también de un área urbanizable que, de ser urbanizada de manera correcta,
podría haber sido destinada a proyectos de desarrollo
sostenible que beneficiaran a la población en su conjunto. En
cambio, la ocupación irregular de la ribera del Atoyac
obstaculizó cualquier tipo de proyecto legítimo y planificado para esa área.
La
Respuesta de Antorcha Campesina
Antorcha Campesina,
por su parte, defendió sus acciones de invasión como parte de su lucha por la vivienda y el derecho a la tierra para sus
seguidores. La organización aseguró que la ocupación de estos terrenos era una
necesidad para muchas familias
que carecen de recursos para acceder a vivienda digna
y acusó al gobierno local y estatal de no
cumplir con sus responsabilidades
de ofrecer soluciones habitacionales adecuadas.
A pesar de la oposición de
los vecinos y de los daños ambientales que causaba la invasión, Antorcha Campesina continuó su
proyecto de asentamiento en la ribera del río Atoyac, desafiando a las
autoridades y presentándose como defensores de los derechos de los más pobres.
Conclusión
La invasión de la ribera del río Atoyac
por parte de Antorcha Campesina en julio de 2021 es un claro
ejemplo de cómo la organización ha recurrido a prácticas
ilegales para conseguir beneficios territoriales para sus
seguidores, mientras que las autoridades, tanto locales
como estatales, han mostrado una alarmante falta de acción ante
estos hechos. El daño al medio ambiente y las tensiones sociales generadas por
estas invasiones son un recordatorio de la necesidad
urgente de regular y controlar las prácticas de ocupación de
tierras en la región para evitar más conflictos y destrucción del entorno
natural.
La desidia gubernamental,
la complicidad institucional y la falta de vigilancia por parte
de las autoridades competentes han permitido que la situación de invasión de tierras en Puebla
se siga expandiendo sin una respuesta
clara que garantice el respeto al estado de derecho
y a los derechos ambientales.
Recopilado por: Rodolfo Herrera Charolet
2025 Mapa interactivo - Homicidios
Índice Antorcha Antorcha Libro
Antorcha Campesina en CholulaCity
Empresas con fachada ecológica
Empresas con fachada ecológica
El rescate del Atoyac pone a temblar a
empresas contaminantes
Rodolfo Herrera Charolet
El rescate de la Cuenca Alta del Río Atoyac
ordenado por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, inició con
acciones de mano dura de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente
(Profepa) quien recientemente llevó a cabo un histórico operativo con la clausura
de las descargas de aguas residuales de la empresa siderúrgica Ternium México
S.A. de C.V., ubicada en el municipio de San Miguel Xoxtla, Puebla, por
realizar descargas de aguas residuales sin los permisos correspondientes en un
afluente del río Atoyac.
Ternium, es una de las principales empresas
metalúrgicas en México y de América Latina, la cual ha negado las acusaciones,
afirmando que las descargas de su planta no son contaminantes, por ser una
empresa socialmente responsable, reconocimiento que pretende acreditar con
análisis de sus aguas residuales que son presumiblemente analizadas por
laboratorios externos acreditados.
Uno de los mayores problemas para Ternium, es la
burocracia que entorpece el otorgamiento de autorizaciones correspondientes,
declaró el vocero tras el señalamiento realizado por la PROFEPA de que descarga
aguas residuales fuera de norma.
Sin embargo, la versión de las autoridades es
distinta, en virtud de que la empresa fue clausurada por haberse encontrado descargas
ilegales de residuos contaminantes en el afluente, contradiciendo su discurso
de responsabilidad social y sostenibilidad.
Acuerdo Nacional de Sheinbaum
El 24 de noviembre de 2024, la presidenta Claudia
Sheinbaum reforzó el compromiso por un futuro sostenible, mediante la firma del
Acuerdo Nacional por el Derecho Humano al Agua y Sustentabilidad en el Río
Atoyac. Esta decisión es un paso decisivo hacia la protección del derecho
humano al agua y la sustentabilidad de los recursos naturales que busca
garantizar el acceso al agua potable para todos los ciudadanos y promover la
recuperación ecológica del Río Atoyac, uno de los cuerpos de agua más
importantes de la región central del país. El componente clave del acuerdo es
la creación de un fondo nacional para financiar proyectos de infraestructura
hídrica en zonas rurales y urbanas de alta vulnerabilidad.
En 2024 la presidenta Sheinbaum anunció una
inversión inicial de 500 millones de pesos para el saneamiento del Atoyac. El
proyecto incluye la instalación de plantas de tratamiento, reforestación de
márgenes, limpieza del cauce, y la eliminación de descargas ilegales. Para
2025, el gobierno planea destinar un total de 1,500 millones de pesos.
Contaminación un problema de décadas
El Río Atoyac, que atraviesa varios estados del
centro de la República, durante décadas ha sido considerado uno de los ríos más
contaminados del país, derivado de la descarga de aguas residuales, tanto
industriales como urbanas, las cuales han provocado daños graves de salud
pública como de degradación ambiental y enfermedades por la presencia de
sustancias vertidas al afluente, la cual se realiza fuera de norma y sin
tratamiento de los responsables.
Un estudio realizado por el Consejo Nacional de
Humanidades, Ciencias y Tecnologías (CONAHCYT), difundido en octubre de 2023,
reveló que Puebla y Tlaxcala tienen las tasas más altas de mortalidad por
enfermedades renales en jóvenes, producto de los contaminantes del río Atoyac.
Los casos de enfermedad renal crónica (ERC) en
jóvenes y de leucemias agudas infantiles fueron relacionadas con la exposición
a tóxicos y procesos contaminantes, de acuerdo con el primer informe
estratégico, razón por la cual es considerada la Cuenca del Alto Atoyac (CAA)
como una Región de Emergencia Sanitaria y Ambiental (RESA).
Las sustancias que se encuentran en el Atoyac,
provocan leucemias agudas en las nuevas generaciones, aumentado
considerablemente los casos de enfermedad renal crónica (ERC) en jóvenes y de
leucemias agudas infantiles en municipios de la CAA.
Un biomonitoreo realizado por el Centro de
Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional entre
adolescentes radicados en el centro de Tlaxcala se detectó que 66% de los
afectados fueron expuestos a altas concentraciones de arsénico, 39% a níquel,
37% a plomo, 81% al plaguicida malatión y 76% a los herbicidas glufosinato y
picloram. Estos contaminantes provienen principalmente de empresas relacionadas
con la metalurgia, del ramo automotriz, eléctrico, químico y textil
Otro análisis, elaborado por la Universidad
Nacional Autónoma de México en los municipios tlaxcaltecas de Españita y
Apizaco, se encontró que 50% de la población se encuentra expuesta a altos
niveles de cadmio, plomo y cromo.
El biomonitoreo más, efectuado por el Instituto
Mexicano del Seguro Social entre alfareros de Españita, San Pablo del Monte,
San Salvador Tzompantepec y La Trinidad Tenexyecac, encontró que 86% están
expuestos a concentraciones de plomo que exceden el máximo permitido.
Investigadores ambientales sostienen que, la mezcla
de esos elementos y sustancias causan efectos nefrotóxicos, neurotóxicos, de
disrupción endocrina y carcinógena.
Población expuesta a contaminantes
La población en la Cuenca Alta del Atoyac (CAA)
asciende a un millón 133 mil 149 habitantes de 47 municipios de Tlaxcala (79.5%
de la población total de la entidad) y dos millones 844 mil 364 habitantes de
Puebla, lo que equivale a casi la mitad de la población total poblana.
La enfermedad renal crónica es uno de los focos
rojos de la región, atribuido directamente a la alta contaminación. En esta
zona, la ERC ha afectado, sobre todo, a los jóvenes de entre 20 y 24 años. Para
este grupo etario, la tasa de mortalidad se incrementó 58% en la última década.
Entre los municipios con mayor incidencia de
leucemia aguda en población menor de 20 años se encuentra San Pedro Cholula,
San Andrés Cholula, Ocoyucan, Coronango, Juan C. Bonilla y Puebla, entre otros.
En donde el 41% de los afectados son menores de 20 años por leucemias agudas en
Puebla y Tlaxcala, quienes residen en la CAA, por contaminantes de arsénico,
plomo, cromo, cadmio y mercurio.
En la lista de enfermedades aguas, el 58% de la
población presenta leucemias de alto riesgo, mismas que se identificó en las
localidades de; San Pedro Cholula, San Martín Texmelucan, Tlahuapan, Acajete,
Amozoc, Chignahuapan, Tlatlauquitepec y Teziutlán.
En los estudios realizados se reportaron hasta 65
sustancias orgánico-sintéticas detectadas en el río y que serían los causantes
del incremento en la mortalidad de jóvenes de la región debido a casos de ERC.
La fachada de Ternium
Ternium se había promovido como una empresa
socialmente responsable que respetaba el derecho humano al agua, comprometida
con el medio ambiente y la comunidad, mediante una campaña difundida
ampliamente titulada “Agua para tu Comunidad”, en la cual afirmaba beneficiar a
más de dos mil personas en Xoxtla y otras localidades con sistemas de captación
de agua.
No obstante, la Profepa detectó que la planta de
Ternium en Xoxtla vertía residuos contaminantes directamente al río Atoyac.
Aunque la empresa negó las acusaciones y aseguró que sus descargas eran
analizadas por laboratorios externos, las pruebas realizadas por la autoridad
ambiental confirmaron el incumplimiento de la normativa vigente.
Ternium según el Registro Público de Comercio en el
folio 12944 en Monterrey N.L., es el resultado de empresas regiomontanas
escindidas y fusionadas, entre las que destacan; Grupo IMSA, S.A.B. de C.V.,
Tarida, S.A. de C.V., Verzatec, S.A. de C.V. , HYLSA Industrias, S.A. de C.V.,
HYLSAMEX, S.A. de C.V., Industrial Investments Inc, S.A. de C.V., entre otras.
Mas de 20 mil empresas contaminan
Sin embargo, la contaminación, abundante o mínima,
también se deriva de las descargas de aguas residuales de poco más de 20 mil
empresas instaladas a lo largo de la CCA, las cuales carecen de plantas
tratadoras de sus aguas, bajo la consigna de que ellos cumplen y socialmente
son responsables con el medio ambiente, así como el de generar empleos. Sin
embargo, la realidad, es que son contaminantes y deben atender dicho problema,
de nada sirve promover empleos, si se contaminan los afluentes que terminan con
la vida de sus habitantes. Por lo pronto el rescate del Atoyac pone a temblar a
empresas contaminantes.
¿O no lo cree usted?
María Jessica a víctima del feminicidio hallada en Rio Atoyac
13 enero 2025
Víctima de feminicidio.
El cuerpo encontrado el pasado domingo 12 de enero en el Río Atoyac en Puebla corresponde a María Jessica N., escritora poblana que llevaba una semana reportada como desaparecida; su hallazgo representa la tercera víctima de feminicidio en los primeros doce días del 2025.
Localizaron el cadáver, semidesnudo y en avanzado estado de descomposición, cerca del puente ferroviario entre el Bulevar Esteban de Antuñano y la Avenida Hombres Ilustres. Este puente conecta la junta auxiliar Ignacio Romero Vargas con el Bulevar Esteban de Antuñano.
La víctima de feminicidio encontrada en el río Atoyac, María Jessica fue identificada por un tatuaje en su clavícula derecha. Pues el estado del cuerpo dificultaba su reconocimiento.
Desaparición y búsqueda
De acuerdo con el boletín de búsqueda, a María Jessica N. se le vio por última vez el 6 de enero, tras salir de su domicilio en la unidad Volkswagen Sur. Desde ese momento, no se supo más de su paradero, hasta que la encontraron sin vida una semana después.
Adicionalmente, su hermano confirmó el fallecimiento a través de redes sociales, agradeciendo el apoyo durante la búsqueda:
Buenas tardes, el motivo de este comunicado es para informar que mi hermana María Jessica Ortiz Ramírez fue encontrada sin vida el día de ayer, domingo 12 de enero. A todos los que ayudaron a mi familia, amigos y a mí a compartir y buscarla, se los agradezco demasiado. El día de hoy estaremos realizando los trámites y posteriormente avisaremos dónde será velada. En verdad, muchas gracias a todos por el apoyo.”
Finalmente, familiares y amigos de la víctima expresaron su tristeza y exigieron justicia para esclarecer este feminicidio, que suma a la creciente ola de violencia contra las mujeres en Puebla.
Claudia Sheinbaum Refuerza el Compromiso por un Futuro Sostenible
Acuerdo Nacional por el Derecho Humano al Agua y Sustentabilidad en el Río Atoyac: Claudia Sheinbaum Refuerza el Compromiso por un Futuro Sostenible.
Ciudad de México, 24 de noviembre de 2024. – En un paso decisivo hacia la protección del derecho humano al agua y la sustentabilidad de los recursos naturales, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, firmó un acuerdo nacional que busca garantizar el acceso al agua potable para todos los ciudadanos y promover la recuperación ecológica del Río Atoyac, uno de los cuerpos de agua más importantes de la región central del país.
El acuerdo, que reúne a diversas autoridades federales, estatales y municipales, además de representantes de la sociedad civil, fue presentado como un modelo integral para asegurar que la gestión del agua no solo esté centrada en la provisión de este recurso vital, sino también en su conservación y uso responsable a largo plazo. La firma del acuerdo se realizó en el marco de una serie de reuniones sobre sustentabilidad y derechos humanos, durante las cuales Sheinbaum destacó la importancia de los ríos y cuerpos de agua como “elementos clave en la construcción de un futuro más justo y sostenible”.
El Río Atoyac: Un Desafío Ambiental y Social
El Río Atoyac, que atraviesa varios estados del centro del país, ha sido históricamente uno de los ríos más contaminados debido al vertido de desechos industriales y urbanos. Este ha generado graves problemas tanto de salud pública como de degradación ambiental, afectando a miles de familias y comunidades que dependen de él para sus actividades cotidianas. La calidad del agua en el Atoyac ha empeorado debido a la falta de tratamiento adecuado de aguas residuales y el uso desmedido de los recursos hídricos en las áreas circundantes.
A través de este acuerdo, se plantea no solo mejorar el tratamiento de aguas residuales, sino también realizar un trabajo de restauración ecológica que permita a este río recobrar su vitalidad y contribuir a la biodiversidad local. Se trata de una visión a largo plazo que contempla el reordenamiento territorial y la implementación de tecnologías innovadoras para la descontaminación del río.
Claudia Sheinbaum enfatizó que uno de los objetivos más urgentes es reducir la contaminación en el río, y para ello, será esencial una colaboración estrecha entre los gobiernos y las comunidades locales. “El agua no es solo un derecho, es un recurso limitado que debe ser cuidado. Si no comenzamos a actuar hoy, las generaciones futuras enfrentarán consecuencias más graves”, subrayó.
Acceso Universal y Sustentabilidad: La Propuesta Integral
El acuerdo tiene como pilares fundamentales el fortalecimiento del acceso al agua en comunidades marginadas y la implementación de políticas de sustentabilidad que promuevan el uso eficiente del agua en las ciudades. Se contemplan medidas que van desde la educación sobre el ahorro de agua, hasta el desarrollo de infraestructura adecuada para el tratamiento de aguas residuales y la conservación de acuíferos.
La creación de un fondo nacional para financiar proyectos de infraestructura hídrica en zonas rurales y urbanas de alta vulnerabilidad será un componente clave en la implementación del acuerdo. Además, se establecerán sistemas de monitoreo y evaluación para asegurar que los compromisos de las autoridades se cumplan en el corto, mediano y largo plazo.
Reacciones del Sector: Un Compromiso Colectivo
El acuerdo ha sido recibido positivamente por diversos sectores, desde activistas medioambientales hasta empresarios del sector agua y saneamiento. Expertos como la bióloga y activista ambiental, Carmen Alvarado, afirmaron que el enfoque integral presentado por Sheinbaum es un paso crucial para abordar la crisis hídrica que enfrenta el país. “Este acuerdo no solo busca revertir los daños a ecosistemas importantes como el Río Atoyac, sino que también reconoce el derecho fundamental de todas las personas a tener acceso a agua limpia y suficiente”, destacó Alvarado.
Por otro lado, representantes del sector privado han mostrado su apoyo al acuerdo, destacando la necesidad de un enfoque colaborativo entre los sectores público y privado para enfrentar los retos del agua en México.
Conclusión: Hacia un Futuro Más Justo y Sostenible
El acuerdo nacional por el derecho humano al agua y la sustentabilidad, liderado por Claudia Sheinbaum, marca un hito en los esfuerzos del país por transformar la gestión hídrica, proteger el medio ambiente y garantizar el acceso a recursos naturales para todos. El proyecto del Río Atoyac es solo uno de los primeros pasos de un camino que promete ser largo, pero que cuenta con el compromiso de diversos sectores para lograr un futuro más justo y sostenible para México. Se espera que este modelo de gestión del agua y sustentabilidad se extienda a otras regiones del país, consolidando una política pública de largo alcance que impacte positivamente a las generaciones venideras.
Referencia en formato APA:
Sheinbaum, C. (2024, noviembre 26). Acuerdo nacional por el derecho humano al agua y sustentabilidad en el Río Atoyac: Claudia Sheinbaum refuerza el compromiso por un futuro sostenible. Ciudad de México.








