En 1974, en el marco de la llamada Guerra Sucia, el Ejército Mexicano detuvo arbitrariamente a Rafaela Gervacio Barrientos, madre de Lucio Cabañas Barrientos, junto con su nuera Isabel Ayala Nava —quien sería asesinada en 2011—, su nieta Micaela Cabañas Ayala y otros familiares cercanos. La detención ocurrió en el contexto de la persecución sistemática contra comunidades y organizaciones guerrerenses que el Estado consideraba vinculadas a la guerrilla rural. Las personas detenidas fueron trasladadas al Campo Militar Número 1, en el Estado de México, donde permanecieron retenidas más de un año en condiciones de aislamiento y sin acceso a información sobre su situación legal.Rafaela Gervacio Barrientos, conocida en su comunidad como "La Jefa", representaba una figura de resistencia y dignidad en la región de Atoyac de Álvarez, Guerrero. Su vida estuvo marcada por la pobreza rural, el trabajo en el campo y la crianza de una familia que, en diferentes momentos, se involucró en luchas por la justicia social. Tres de sus hijos —Manuel, Lucio y David— participaron activamente en movimientos que cuestionaban el reparto inequitativo de la tierra y la exclusión política en Guerrero desde los años sesenta. Manuel fue desaparecido por el Ejército en 1967; Lucio cayó en un enfrentamiento en 1974 tras años de guerrilla; y David permaneció preso en la Ciudad de México durante varios años.En 1992, cuando el gobierno federal aún no había entregado los restos de Lucio Cabañas ni proporcionado información sobre el paradero de Manuel, Rafaela concedió una entrevista a la revista Proceso. En ella expresó con claridad el dolor acumulado y la convicción que la sostuvo durante décadas. Recordó que sus hijos habían tomado las armas para defender a los más pobres y sacar a las comunidades de la marginación extrema. Afirmó sentirse orgullosa de haberlos parido y de su valentía, aunque reconoció que el sufrimiento era inmenso. Señaló con crudeza la doble moral del poder: mientras inocentes eran desaparecidos o encarcelados, los responsables de corrupción y abuso quedaban impunes y enriquecidos.La frase final de aquella entrevista resume la postura que mantuvo hasta el final de su vida: "Lo único que tengo es coraje. ¿A poco crees que si el gobierno fuera buena gente, tendría a tanto inocente desaparecido y encarcelado? En cambio a los ladrones, a esos sí los enriquece y los deja libres para que vayan a ladronear más y uno muriéndose aquí, mírame aquí sola. Voy a morir sola, pero eso sí, ante ningún desgraciado me humillo." Esas palabras, pronunciadas cuando ya era una mujer mayor y vivía en condiciones de precariedad, reflejan una dignidad que no se doblegó ante la represión ni ante el olvido institucional.La historia de Rafaela Gervacio Barrientos es parte de un capítulo doloroso de la historia reciente de México, en el que miles de familias fueron víctimas de detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales. En Guerrero, la Guerra Sucia dejó un saldo de cientos de desaparecidos y un tejido social profundamente herido. La figura de "La Jefa" permanece como testimonio de resistencia civil y de la capacidad de una madre para sostener la memoria de sus hijos frente a la indiferencia del Estado. Su testimonio, conservado en la entrevista de 1992, sigue siendo una referencia ineludible para comprender el costo humano de aquellos años y la persistencia de la lucha por verdad y la justicia en el país. (Entrevista publicada en 1992; detención en 1974). Personas citadas con datos personales:
- Rafaela Gervacio Barrientos (madre de Lucio Cabañas Barrientos, detenida en 1974 por el Ejército Mexicano, entrevistada en 1992 por la revista Proceso).
- Lucio Cabañas Barrientos (hijo de Rafaela, líder guerrillero, muerto en un enfrentamiento en 1974).
- Manuel Cabañas Barrientos (hijo de Rafaela, desaparecido por el Ejército en 1967).
- David Cabañas Barrientos (hijo de Rafaela, preso en la Ciudad de México durante varios años en la década de 1970).
- Isabel Ayala Nava (nuera de Rafaela, detenida en 1974, asesinada en 2011).
- Micaela Cabañas Ayala (nieta de Rafaela, detenida junto con su familia en 1974).
