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El Cazador de Narcos

El padre que ejecutó a más de quince miembros del CJNG tras el secuestro de su hija en CuliacánEn agosto de 2016, en Culiacán, Sinaloa, Ramiro Valderas, de 47 años, propietario de una ferretería en la colonia Guadalupe, enfrentó el secuestro de su hija de 19 años. El hecho ocurrió una tarde cuando una camioneta sin placas se detuvo frente a la universidad donde estudiaba la joven. Cuatro hombres armados descendieron, la tomaron y se retiraron rápidamente.Esa misma noche, los secuestradores contactaron a Ramiro Valderas para exigir dos millones de pesos en un plazo de 72 horas. Amenazaron con enviar a la joven en pedazos si se involucraba a la policía. Ramiro Valderas no contaba con la cantidad solicitada, pero poseía conocimiento profundo de la sierra sinaloense, contactos acumulados durante décadas y un origen en el potrero de Badiraguato, donde nació en 1969.En las dos semanas siguientes, quince hombres vinculados a una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) aparecieron sin vida en distintos puntos del estado. Todos habían participado directa o indirectamente en el secuestro. Las ejecuciones se atribuyeron a un solo individuo, Ramiro Valderas, quien inició una búsqueda personal para recuperar a su hija.Ramiro Valderas creció en un entorno rural de la sierra, donde su padre cultivaba frijol y maíz en laderas inclinadas. Desde niño acompañaba a su padre en cacerías de venado en cañadas, aprendiendo a disparar y a moverse en terrenos difíciles. A los 17 años perdió a su padre en un accidente reportado como caída en un barranco. El entorno de Badiraguato incluía reglas locales previas a la consolidación de los cárteles modernos, con actividades agrícolas y observación discreta de operaciones aéreas nocturnas.La historia describe cómo Ramiro Valderas utilizó su experiencia en la sierra y sus redes para localizar y eliminar a los responsables del secuestro. La narrativa circula en plataformas digitales y videos desde 2025-2026, presentada como un caso de justicia por mano propia en un contexto de violencia extrema en Sinaloa. No se registran confirmaciones oficiales de autoridades sobre los hechos ni sobre el paradero final de la hija o de Ramiro Valderas tras los eventos.