Testimonio reabre el caso Sebastián Préstamo
2 de septiembre de 2026
Luis, quien compartió vivienda con Edson Aldair Hernández Sangabriel, relató el impacto que le produjo conocer la participación de su entonces compañero de casa en el secuestro y homicidio de Antonio Sebastián Préstamo Rivera. En su testimonio recordó la convivencia previa y la manera en que posteriormente identificó comportamientos y circunstancias que adquirieron otro significado después de la detención. Su narración se incorpora, más de una década después, a los testimonios relacionados con el caso ocurrido en febrero de 2015, cuando la víctima estudiaba en la preparatoria del Tecnológico de Monterrey, campus Puebla.
Antonio Sebastián Préstamo Rivera fue privado de la libertad el 6 de febrero de 2015 después de salir de la institución educativa acompañado por Edson Aldair Hernández Sangabriel. Las investigaciones establecieron que el estudiante fue sometido con la intervención de otras personas y trasladado hacia Veracruz. Aunque se exigió a su familia un rescate de 15 millones de pesos, el joven ya había sido privado de la vida. Su cuerpo fue localizado en el municipio de Yecuatla, mientras que el vehículo que conducía fue encontrado posteriormente en Xalapa. Las autoridades detuvieron a Edson Aldair Hernández Sangabriel y a Rafael Barradas Hernández por su participación en los hechos.
En abril de 2015, ambos recibieron una sentencia de siete años de internamiento, pena máxima aplicable bajo el sistema de justicia para adolescentes vigente cuando ocurrieron los hechos. La resolución también contempló la reparación del daño y tratamiento psicológico familiar. El relato difundido por Luis no sustituye las determinaciones judiciales ni acredita hechos distintos de los establecidos en el proceso; constituye una versión personal sobre la convivencia con uno de los sentenciados y sobre el efecto que tuvo conocer su intervención en el delito. La difusión del testimonio volvió a colocar el caso en la discusión pública y recordó las consecuencias que el secuestro y homicidio produjeron entre familiares, compañeros y personas cercanas a los involucrados.
