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El Ayuntamiento de Puebla contrató por 26 millones 235 mil pesos la rehabilitación de 675 metros


 El Ayuntamiento de Puebla contrató por 26 millones 235 mil pesos la rehabilitación de 675 metros de la avenida Fuente de Trevi, vialidad de acceso al Club de Golf Las Fuentes, donde vive el alcalde José Chedraui Budib. El contrato OP/LP0151SMIMP-2026-31072 se firmó el 5 de junio de 2026 con ARQUITECTONI-K INMOBILIARIA, S.A. DE C.V. El plazo vence el 1 de noviembre, es decir, 150 días de ejecución. Al cierre del segundo trimestre, el Ayuntamiento reportó 10 por ciento de avance físico y 30 por ciento financiero.No se trata de un bacheo puntual. El expediente describe una rehabilitación vial con concreto asfáltico y obras complementarias en la colonia San Rafael Poniente, junta auxiliar de San Jerónimo Caleras, entre el Bulevar Hermanos Serdán y la calle 15 de Mayo. Es una avenida de tres carriles por sentido.

 En junio ya se había levantado la carpeta vieja y se habilitó un carril provisional para los vecinos. En paralelo, Agua de Puebla programó el cambio de drenaje, lo que encarece y alarga el frente de trabajo. Eso no anula la crítica del costo unitario, pero sí explica por qué la obra no es comparable uno a uno con un simple reencarpetado.

La empresa contratada es ARQUITECTONI-K INMOBILIARIA, S.A. DE C.V. El apoderado en el contrato es Alberto Guarneros Reyes y los socios citados en el RPC son Iván Ernesto García Mancinas y Sandra Yuridia Ibarra Valenzuela. Su domicilio público está en Privada u Avenida Olivos 1120, Lomas de Castillotla, Puebla. Los registros mercantiles la muestran con alta relativamente reciente, en noviembre de 2023, y con giro de urbanización, construcción e inmobiliaria. No aparece en las listas de constructoras favoritas del primer trimestre de 2026 —DH Escamela, Zdaniya, Adet, Edificare y Osake—, que concentraron cerca de la mitad del gasto municipal de bacheo y pavimentación. Esta es una obra grande, puntual y cara, no parte de ese grupo recurrente.

El número que duele es el costo por metro. Fuente de Trevi, con 675 metros y tres carriles por sentido, sale en unos 38 mil 867 pesos por metro lineal. En cambio, las laterales de la Recta a Cholula, rehabilitadas por el gobierno estatal, costaron 24.9 millones de pesos en 5.6 kilómetros —o el equivalente oficial de 224 calles—, unos 4 mil 450 pesos por metro o cerca de 111 mil pesos por “calle” equivalente. Camino al Batán costó 28.3 millones; la Diagonal Defensores, 47.1 millones; Reforma, 41.8 millones; y la calle 24 Sur, 25.4 millones, casi el mismo monto que Fuente de Trevi pero en un tramo más largo. 

La comparación política se sostiene: una vialidad secundaria de 675 metros sale más cara que 5.6 kilómetros de laterales estatales. La comparación técnica no es limpia, porque el Estado usa maquinaria propia y pétreos o asfalto donados por Pemex, esquema con el que ha dicho que el costo baja a cerca de un tercio del modelo tradicional de contratista. 

El Ayuntamiento, en esta calle, pagó obra privada por contrato.Si se toma el promedio municipal de 2025 —unas 4.2 millones por pavimentaciones chicas y 29.3 millones por rehabilitaciones integrales—, Fuente de Trevi se parece más a una rehabilitación integral cara que a un recarpeteo simple. Aun así, 26 millones para 675 metros queda en el extremo alto del portafolio 2026.Hay un contexto que no aparece en el contrato. La calle no solo conduce a la casa de Chedraui; está en la misma zona asociada a la residencia de Rafael Moreno Valle y Martha Érika Alonso. 

Eso disparó videos de vecinos e influencers, entre ellos Alan Velasco Marín, y recorridos de e-consulta que incluso registraron la camioneta de escoltas. El plan #CallesAl100 dice priorizar escuelas, hospitales y templos, y Fuente de Trevi no encaja en ese criterio: es una vialidad secundaria de zona residencial de alto valor, aunque el secretario David Aysa la ha supervisado en campo. Hay, además, un doble estándar de costos.

 El gobernador Alejandro Armenta ha pedido a los ayuntamientos no pagar pavimentos caros y rendir el recurso. Al mismo tiempo, el municipio se endeudó con 440 millones para mil 379 calles, compró un tren de pavimentación de unos 33 millones y presume coordinación con el Estado y Pemex. Esta obra contradice ese relato de austeridad unitaria. El desfase entre 30 por ciento financiero y 10 por ciento físico al segundo trimestre también es una bandera de control: puede tratarse de anticipos o estimaciones adelantadas. No prueba irregularidad por sí sola, pero sí obliga a revisar estimaciones, retenciones y fianza.

Queda por verificar el fallo de la licitación, el número de proposiciones, los precios unitarios y si hubo descalificaciones; el detalle de conceptos —espesor de carpeta, base hidráulica, banquetas, señalética y qué parte del drenaje sí entra en los 26.2 millones—; si la empresa tiene obras previas con el municipio o el Estado; el avance real a septiembre, porque el contrato vence el 1 de noviembre y a estas alturas debería verse más del 10 por ciento físico; y si el tramo se pagó con recurso ordinario de 2026 o se cruzó con el crédito de 440 millones.

El dato duro se sostiene: 26.2 millones por 675 metros es un costo unitario altísimo frente al modelo estatal de maquinaria propia y Pemex. El matiz necesario es que la obra incluye más que un recarpeteo y coincide con drenaje. El matiz que no desaparece es el de oportunidad política: se interviene primero, y caro, la calle por la que el alcalde entra y sale todos los días, en un año en el que el mismo gobierno pide “calles al 100” para toda la ciudad y el gobernador exige no encarecer pavimentos.