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Rubén Rocha y el historial de gobernadores señalados por nexos con el narco

 Rubén Rocha y el historial de gobernadores señalados por nexos con el narco


Estados Unidos acusó al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, de haber colaborado con la facción de Los Chapitos, perteneciente al Cártel de Sinaloa, facilitando el tráfico de drogas a cambio de sobornos. Las investigaciones estadounidenses señalan que estos acuerdos habrían influido en su llegada a la gubernatura. El caso reavivó el debate sobre señalamientos previos contra autoridades estatales por presuntos vínculos con organizaciones criminales en diferentes entidades del país.
Rubén Rocha, gobernador de Sinaloa, enfrenta acusaciones directas por parte de autoridades de Estados Unidos relacionadas con protección a actividades delictivas del Cártel de Sinaloa. Según las versiones difundidas, los señalamientos incluyen la recepción de recursos a cambio de facilitar el trasiego de drogas. El caso forma parte de un contexto más amplio de revisiones sobre funcionarios en la entidad.
Tomás Yarrington, exgobernador priista de Tamaulipas en el periodo 1999-2005, fue acusado por autoridades estadounidenses de recibir sobornos del Cártel del Golfo y Los Zetas. El dinero presuntamente financió su campaña política y la adquisición de propiedades en Texas. Tras permanecer prófugo, fue detenido en Italia en 2017, extraditado a Estados Unidos, donde se declaró culpable de lavado de dinero y sobornos en 2021. Fue sentenciado a nueve años de prisión y deportado a México en 2025.
Mario Villanueva, exgobernador de Quintana Roo entre 1993 y 1999, fue señalado por permitir el paso de cargamentos de droga desde Colombia hacia Estados Unidos. Permaneció prófugo, fue capturado en 2001, extraditado a Estados Unidos en 2010 y se declaró culpable de conspiración para lavar dinero procedente del narcotráfico en 2012. En 2017 fue repatriado y desde 2020 cumple prisión domiciliaria en Chetumal.
Eugenio Hernández Flores, exgobernador de Tamaulipas en el periodo 2005-2010 y sucesor de Tomás Yarrington, fue detenido en México en 2017 por peculado y operaciones con recursos de procedencia ilícita. Autoridades estadounidenses lo acusaron de recibir sobornos de Los Zetas. Aunque se solicitó su extradición, un juez mexicano ordenó su liberación en 2022 al considerar insuficientes las pruebas.
Estos casos ilustran una serie de señalamientos históricos contra gobernadores de diversas entidades por presuntos nexos con el crimen organizado, según investigaciones de autoridades extranjeras y procesos judiciales tanto en México como en Estados Unidos. Las acusaciones han derivado en detenciones, extradiciones y resoluciones judiciales en distintos momentos a lo largo de las últimas décadas.