Reciclados Perversos
Cuando los políticos saqueadores de
ayer pretenden ser los héroes del momento
Rodolfo Herrera Charolet
Recientemente el Partido Revolucionario Institucional (PRI),
bajo el liderazgo de Alejandro "Alito" Moreno Cárdenas, anunció una
alianza que resume a la perfección el cinismo y la desesperación que han
caracterizado a la política partidista mexicana en las últimas décadas: la
incorporación de la ex dirigentes magisterial Rosario Robles Berlanga como
coordinadora de la llamada "Red Ciudadana para la Defensa de México"
y figura clave en los "Defensores de México", un grupo destinado a
fortalecer la estructura territorial del partido de cara a las elecciones
intermedias y locales que se realizarán en el 2027.
Lo que el dirigente priista anunció como una idea
extraordinaria y acto de apertura a la sociedad civil —calificando a Robles
como una "mujer valiente" y expresando orgullo por coincidir con
ella— no es más que el capítulo más reciente de una larga cadena de
tradiciones: la metamorfosis de saqueadores en héroes de su propia película.
Robles, exsecretaria de Desarrollo Social y Desarrollo
Agrario durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, fue vinculada a proceso por
su presunta responsabilidad en la Estafa Maestra, un esquema de desvío de miles
de millones de pesos de programas sociales que saqueó los recursos a los más
vulnerables. Aunque fue absuelta por la Suprema Corte (corrupta) en 2024, el
estigma de podredumbre y el daño causado al erario público no se borran con un
fallo judicial ni con discursos de grandilocuentes con pies de barro.
Ahora, el PRI la rescata no desde la militancia formal
(Moreno insistió en que colabora "desde la ciudadanía"-aquella que no
representa-), sino como coordinadora de una red que supuestamente defenderá el
voto y la democracia frente a la "maquinaria electoral" de Morena.
La ironía y el chiste se cuenta solo: la autora intelectual
que fue señalada por orquestar uno de los mayores saqueos a las finanzas
públicas del país, ahora se presenta como defensora de un México que la repudia.
Y quien dirige un partido que gobernó durante décadas con prácticas
clientelares, corrupción sistémica y autoritarismo, ahora habla de "abrir
las puertas" a la sociedad civil para construir un bloque opositor
"con la sociedad, no solo con siglas".
Esta alianza no es estratégica; es sintomática de un fracaso
colectivo. El PRI, reducido a escombros tras las derrotas de 2018 y 2024, busca
oxígeno reciclando figuras tóxicas del pasado reciente. En lugar de renovarse
con liderazgos limpios, ideas frescas y una autocrítica profunda, opta por
reciclar a quienes encarnan precisamente lo que la ciudadanía rechazó: el viejo
régimen de privilegios, impunidad y cinismo.
Alito Moreno, acusado una y otra vez de prácticas
autoritarias dentro de su propio partido, de financiamiento opaco y de
convertir al tricolor en su transporte personal, encuentra en Robles a una
aliada perfecta: ambos representan lo que la política mexicana detesta y necesita
dejar atrás, no revivir.
La narrativa que intentan vender —"defensores de
México", "unidad opositora", "rescate de la
democracia"— choca de frente con la realidad.
¿Quién defiende a México de los que lo saquearon?
¿Cómo puede un partido que durante 70 años ejerció el poder
de forma autoritaria y que en sus últimos gobiernos acumuló escándalos de
corrupción ahora dice ser su salvador?
Esta "alianza de fracasados" no fortalece a la
oposición; la descredita aún más.
En vez de unir fuerzas con base en principios éticos y
propuestas concretas, optan por la nostalgia perversa de un pasado que los
encumbró en el poder y saquearon las arcas públicas. Conducta de actores que contribuyeron
al hartazgo social que llevó a Morena a arrebatarles el poder.
México merece algo mejor que un puñado de ladrones en una
obra de circo de reciclaje político. Merece una oposición real, construida
desde la honestidad, la renovación de liderazgos y el compromiso genuino con el
bienestar de la sociedad antes que de los grupos que lo promueven.
La alianza Robles-Moreno revela el oportunismo de quienes ya
demostraron que frente al poder son simples ladrones, organizados y sin piedad
alguna.
Mientras el PRI siga apostando por figuras como Rosario
Robles y líderes como Alito Moreno, seguirá siendo parte del problema, no de la
solución. La "Red Ciudadana para la Defensa de México" suena heroica
en los comunicados, pero en los hechos no es más que el último aliento de un
grupo en extinción que trata de reinventarse sin cambiar nada.
Pero los mexicanos, de las nuevas generaciones como las
pasadas y que ya pagaron caro sus "defensas", no están obligados a
creer y nuevamente votarán en contra de sus perversos intereses.
¿O no lo cree usted?
Marzo 2026

