Texmelucan
y su Mercado Domingo Arenas
Para que el comercio siga floreciendo es necesario
mantener el orden
Escribo esto reconociendo la trascendencia que tiene este centro
de abastos para San Martín Texmelucan y toda la región. Este lugar no es solo de
los Texmeluquenses; es el punto de encuentro de comerciantes de toda la zona.
Texmelucan no es comercial únicamente por su tianguis; es comercial y, además,
tiene un gran tianguis. Y lo es, precisamente, por el mercado Domingo Arenas y
por el comercio que rodea cada una de sus calles.
La administración 2021–2024, de la que formé parte como síndico
municipal, logró gestionar recursos para la remodelación del mercado. Una
remodelación profunda, largamente esperada, ya que durante muchas
administraciones no se le destinaron recursos a este tan importante centro de
abastos. Muchos podrían decir que los 156 millones de pesos invertidos hacían
falta en otras obras que pudieran detonar mayor crecimiento; sin embargo, nadie
pone en duda que el mercado merecía atención y que, en el contexto de una
gestión de recursos, es de celebrarse que haya llegado inversión a San Martín.
Por situaciones políticas me mantuve al margen del desarrollo del
proyecto; sin embargo, por las atribuciones que tenía como síndico municipal y
por la buena relación que mantengo con muchos locatarios del Domingo Arenas,
intervine en dos momentos sustanciales. El primero fue en la firma del convenio
con el Gobierno del Estado, ya que los recursos invertidos en el inmueble
fueron bipartitos, con una mayor participación estatal.
El segundo momento derivó de un oficio presentado por los propios
locatarios del mercado, quienes solicitaron mi intervención como síndico
municipal para darles certeza jurídica, ante la incapacidad de los funcionarios
responsables de resolver el tema. Para otorgar esa certeza era necesario
trabajar en reformas al reglamento, las cuales —a pesar de que se conocían las
fechas fatales en las que los locatarios debían desalojar el inmueble para dar
paso a la remodelación— el área correspondiente decidió no trabajar. Dichas
reformas, entre otras cosas, reglamentaron el usufructo de los cuadros del
mercado.
A pesar de que estas reformas surtieron efecto durante la
administración 2021–2024, derivado de un acuerdo de Cabildo, nuevamente el área
correspondiente prefirió dedicar su tiempo a administrar centros nocturnos o
recaudar recursos para una candidatura fallida a la presidencia municipal,
antes que atender la entrega de los usufructos a los locatarios del Domingo
Arenas. En los últimos meses de la administración, con el tiempo en contra,
intentaron integrar los expedientes de forma incorrecta, retrasando la entrega
de constancias y dejando en incertidumbre a muchos comerciantes.
Entiendo que la administración municipal actual está corrigiendo y
actuando para brindar certidumbre y legalidad a los locatarios.
Desafortunadamente, por retrasos en el Periódico Oficial del Estado, las
reformas aprobadas en 2023 no fueron publicadas. Sin embargo, en meses
recientes se aprobaron nuevamente, tomando como base las que elaboramos en la
Sindicatura 2021–2024, construidas a partir de la escucha en asamblea con todos
los locatarios del mercado.
Con la llegada de la administración 2024–2027 se detectaron
diversas anomalías, de las cuales estoy seguro se tomó debida nota y se estará
actuando en consecuencia, como es el caso de los segundos pisos en algunos
puestos, mismos que fueron tolerados por distintos funcionarios que hoy se
presentan como expertos en administración pública.
Hoy el mercado es usado como bandera político electoral. No me
escandalizo, es una caja de resonancia para cualquier causa. Esperemos prive el
dialogo, eso siempre ha funcionado en el Domingo Arenas. Deseo que, como canta
Sabina: “las verdades no tengan complejos
y las mentiras parezcan mentira”.
Apunte al aire
Si algo he aprendido en mi paso por el servicio público es que el
diálogo es una herramienta fundamental en la construcción del bienestar. Ya lo
hemos dicho: mediante el diálogo se puede llegar a la verdad, y gracias a él es
posible construir gobernabilidad.
El diálogo tiene un límite, y ese límite es cuando se pierde el
respeto a la autoridad. Eso es lo que está ocurriendo en nuestro estado. Hay un
grupo que abusó de la disposición al diálogo del Secretario de Gobernación,
Aguilar Pala, quien, sin renunciar al diálogo, ha anunciado que interpondrá las
denuncias correspondientes.
Vale la pena reflexionar sobre esto y, como sociedad, no
romantizar actos ilegales confundiéndolos con libertad de expresión o
disidencia política. En política no todo se vale; el límite, sin duda, es nada
más y nada menos que el respeto al Estado de Derecho. la ley. Hasta entonces.

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