Congreso de Veracruz retira fuero a Raúl González Martínez y Bertín Bravo Montero
6 de agosto de 2026
El Congreso de Veracruz determinó en una misma tarde retirar el fuero de Raúl González Martínez de Ixhuatlán del Sureste y de Bertín Bravo Montero de Úrsulo Galván. La decisión se basó en los señalamientos de la Fiscalía General del Estado que indicaron la participación de Raúl González Martínez en el secuestro tortura y asesinato de Roxana Guzmán Ramírez y la implicación de Bertín Bravo Montero en la desaparición de Héctor Ramos Sánchez y de Ignacio López. En ambas votaciones se registraron 40 votos a favor y ocho en contra. La resolución del Legislativo elimina la inmunidad procesal y permite que los acusados sean presentados ante las autoridades sin que ello implique una sentencia.
La Fiscalía de Veracruz indicó que Raúl González Martínez ordenó el secuestro de Roxana Guzmán Ramírez el 2 de junio en Nanchital debido a que la comunicadora tenía una fotografía en la que aparecía portando un arma larga cuya difusión afectaría su carrera política. Hombres armados la sacaron por la fuerza de su hogar ella misma grabó el secuestro y la trasladaron a un predio donde la interrogaron golpearon y asesinaron. Sus restos fueron encontrados semanas después en una fosa. Ocho personas ya quedaron vinculadas a proceso entre ellas cuatro elementos de la policía municipal de Ixhuatlán del Sureste y presuntos integrantes de una célula delictiva del sur de Veracruz.
La investigación sobre la desaparición de Héctor Ramos Sánchez y de Ignacio López señaló que fueron vistos por última vez el 14 de mayo tras acudir al domicilio de Bertín Bravo Montero en Barra de Chachalacas. La Fiscalía sostiene que existen indicios que vinculan el encuentro con la desaparición entre ellos mensajes de Héctor Ramos Sánchez a su pareja en los que afirmó encontrarse con Bertín Bravo Montero y un presunto jefe de plaza de la delincuencia organizada. Registros de telefonía ubicaron los dispositivos de Héctor Ramos Sánchez y de Bertín Bravo Montero en un mismo sector de cobertura el día siguiente a la desaparición. Bertín Bravo Montero rechazó todos los señalamientos y su defensa argumentó que la teoría de la Fiscalía presenta inconsistencias además de que la institución incurrió en errores durante la investigación incluso en la identificación del domicilio.

