20 de julio de 2026
Gustavo Salvatori dio a conocer los detalles de una situación que enfrentó a partir del día 23 de junio. En esa fecha presentó una emergencia cardiovascular que requirió atención médica inmediata. Para hacer frente a los gastos, activó la póliza de seguro de gastos médicos que tenía contratada con la compañía MetLife. El proceso permitió su traslado y admisión en un hospital de manera urgente.
Una vez en el centro de salud, los médicos realizaron un cateterismo como parte del diagnóstico y tratamiento. En el mismo procedimiento se procedió a la colocación de dos stents medicados. El paciente permaneció internado dos días en la unidad de terapia intensiva. Después de este periodo inicial, continuó con su estancia en el hospital para completar el proceso de recuperación bajo supervisión médica.
A lo largo de toda la atención hospitalaria proporcionada, la aseguradora no emitió observaciones ni rechazos parciales respecto a los servicios que se estaban llevando a cabo. La comunicación por parte de MetLife se produjo en un momento posterior. Cuando se encontraba cercano el alta del paciente, este recibió una llamada telefónica de la empresa. En la conversación se le notificó el rechazo de la cobertura para el pago de los gastos generados durante la hospitalización. Se le informó que debía gestionar la resolución del pago por cuenta propia.
Salvatori mantenía sus obligaciones de pago con la póliza al día, habiendo realizado los abonos mensuales de forma puntual y regular. La decisión de rechazo por parte de la aseguradora derivó en la generación de una deuda que supera el millón de pesos.
Para informar sobre su experiencia personal, Gustavo Salvatori realizó una publicación en su cuenta de la red social X. El propósito de esta acción fue alertar a otras personas que pudieran estar considerando la contratación de un seguro similar. En el mensaje compartido se incluye la siguiente expresión: “Si estás pensando en contratar un seguro de gastos médicos con

