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Artemio Hernpandez busca ahora presidencia municipal de Huauchinango

 



"No soy político, me gusta la política". La frase pronunciada por Artemio Hernández Garrido durante la toma de protesta del Comité Municipal de Nueva Alianza en Huauchinango buscaba, probablemente, humanizar el momento y generar cercanía con los asistentes. Sin embargo, en el contexto de quien ya ha ocupado la Presidencia Municipal, ha militado activamente en un partido y ahora lidera la construcción de una estructura orgánica con miras al proceso electoral de 2027, esa declaración genera una contradicción evidente que resulta difícil ignorar.La política no es un hobby ni un interés casual cuando se ha ejercido el poder público, se ha construido una trayectoria en el servicio y se participa de manera directa en la reorganización de un instituto político. Decir “me gusta la política” suena a aficionado, casi a espectador, cuando los hechos muestran a un actor central del tablero local. Esta distancia retórica, aunque común en ciertos discursos, suele despertar más escepticismo que empatía entre la ciudadanía, que percibe en ella una forma de evadir la responsabilidad plena que implica dedicarse profesionalmente a la cosa pública.Nueva Alianza inicia movimientos rumbo a 2027Más allá del tono de la frase, el evento del fin de semana confirma que Nueva Alianza ya activó su maquinaria en la región. La presencia del dirigente estatal, Emilio Salgado Néstor, no fue casual: se trata de una señal clara de que el partido busca recuperar estructura municipal, atraer cuadros y posicionarse de cara al próximo ciclo electoral.La conformación del comité municipal en Huauchinango forma parte de una estrategia legítima de cualquier fuerza política que aspire a competir. Reorganizarse, designar liderazgos y construir bases es parte natural del juego democrático. Lo que sí resulta cuestionable es intentar presentar estos movimientos como algo ajeno o meramente “simbólico”, cuando la realidad muestra una operación política en toda regla.Los rumores sobre el Ayuntamiento y la necesidad de transparenciaEl acto también generó comentarios rápidos en redes sociales. Varias voces señalaron una posible participación directa del Ayuntamiento de Huauchinango en la logística u organización del evento. Hasta el momento, no existe información pública oficial que confirme o desmienta estas versiones. Precisamente por eso, la mejor respuesta que pueden dar las partes involucradas es la claridad total.En política local, donde los recursos públicos y los intereses privados suelen entrecruzarse, las especulaciones crecen con facilidad. La opacidad alimenta desconfianza; la transparencia, en cambio, construye credibilidad. Si no hubo uso de recursos municipales, tiempo de servidores públicos ni instalaciones pagadas por los contribuyentes, lo más inteligente es decirlo con datos y documentos. Si hubo algún tipo de apoyo, también debe explicarse bajo qué criterios y con qué justificación.Conclusión: coherencia y madurez políticaArtemio Hernández y Nueva Alianza tienen todo el derecho de organizarse y competir. Lo que la ciudadanía espera, especialmente en un municipio como Huauchinango, es coherencia entre el discurso y los hechos. Decir “no soy político” mientras se encabeza la construcción de un comité municipal con miras electorales genera ruido innecesario. La política no es mala por sí misma; se vuelve cuestionable cuando se ejerce con simulaciones o con falta de transparencia. Quienes deciden dedicarle su tiempo, esfuerzo y trayectoria a ella deberían asumirla con todas sus consecuencias: con sus luces, sus responsabilidades y, sobre todo, con la rendición de cuentas que la sociedad cada vez exige con mayor fuerza.La toma de protesta del Comité Municipal de Nueva Alianza puede ser solo el primer movimiento de un largo proceso rumbo a 2027. El éxito o fracaso de esa ruta dependerá menos de frases para romper el hielo y más de la consistencia, la claridad y la capacidad real para generar propuestas que convenzan a la ciudadanía.
Artemio se dice no político pero ya gobernó 9 años en Chiconcuautla
El expresidente municipal de Chiconcuautla, Artemio Hernández Garrido, renunció de manera pública al Partido Revolucionario Institucional (PRI), argumentando su desacuerdo con el rumbo que ha tomado la dirigencia nacional encabezada por Alejandro Moreno Cárdenas.Hernández Garrido, una de las figuras más persistentes de la política serrana, gobernó Chiconcuautla en tres ocasiones, uno de los municipios con mayores índices de pobreza en Puebla. Su primer periodo al frente de la alcaldía fue de 2005 a 2008. En 2011 buscó la reelección, pero perdió ante su primo Noé Garrido Hernández, entonces candidato del Partido del Trabajo. Volvió a la contienda en 2018 y resultó vencedor tras un polémico recuento de votos realizado por el Instituto Electoral del Estado, enfrentando nuevamente a su primo, ahora postulado por el PAN. En 2021 logró la reelección bajo las siglas tricolor, gobernando de forma consecutiva hasta concluir su gestión en octubre de 2024.La renuncia al PRI se hizo pública este sábado 10 de enero. Según el propio exalcalde, la decisión responde al rechazo a la forma en que se conduce el partido a nivel nacional.En las últimas semanas, Hernández Garrido ha sido visto en diversas reuniones con grupos sociales, particularmente con comparsas carnavaleras de Huauchinango. Aunque él ha señalado que asiste únicamente “como cualquier ciudadano que recibe una invitación”, su presencia activa en estos espacios ha generado especulaciones sobre sus posibles movimientos políticos de cara al proceso electoral de 2027.