El ciclo
sin fin
A toda
demanda debe haber una solución, pero también cada solución tiene una demanda.
David Easton decía que en el ecosistema
político había inputs y outputs. Le quito lo pretencioso a mi oración y lo
dejamos en demandas y soluciones. Los ciudadanos piden al gobierno resolver.
Cada input debería generar uno o más outputs, pero seguramente esas soluciones
generan más demandas. Las necesidades siempre van a existir y por regiones son
las mismas.
Ya lo he dicho, si abrimos cualquier periódico
en alguna parte de nuestro país o de alguna ciudad latinoamericana las demandas
serán las mismas: inseguridad, falta de infraestructura, desempleo falta de
servicios públicos: agua potable, bacheo, etc. Vaya, los consultores políticos
a veces se quiebran demasiado la cabeza, los problemas por lo general son los
mismos y las preocupaciones saltan a la luz. Por ejemplo en México la mayor
preocupación de las personas que viven en las ciudades es el descuido de la infraestructura.
Las respuestas generan vacíos en otros rubros
¿por qué? Los recursos son finitos y las necesidades infinitas. Si tapas un
hoyo el reto será no destapar otro hoyo. Y aunque tengas cuidado y no destapes
otro, estoy seguro que aparecerán más. Vaya y no solo hablamos de baches. Seguro habrá inputs demandando formas
diferentes para solucionar el problema, ahí tenemos el tema de la mejora de la
movilidad, que si es mejor más RUTA o hay que innovar con el transporte por cable.
Ustedes me dirán, en ciudades de países con
economías boyantes, no tienen los problemas que antes describí. Quizá no, pero
siempre hay demandas de la ciudadanía, y más fuertes. El desarrollo de una
sociedad tiene mucho que ver en que tan organizados estén para llevar a las
autoridades sus demandas.
O sea, por más avance que tenga un gobierno,
siempre habrá demandas ciudadanas, es más, por lo dicho, a mayor desarrollo más
demandas, más específicas pero también más constructivas. Una democracia
deliberativa naturalmente genera una mayor interacción entre ciudadanos y sus
autoridades. Solo hay una forma de hacer frente a esta realidad, el dialogo
continuo legitimando a los organismos intermedios de la sociedad y con eso dar
equilibrios lo que significa gobernabilidad.
Apunte
al aire
Decía un Facundo Cabral: “Hasta que el pueblo
las canta, las coplas, coplas no son, y cuando las canta el pueblo, ya nadie
sabe el autor.” Y así sigue, yo solo tomo eso y reformulo la cita para
inventarme algo así: Hasta que el pueblo las hace suyas, las fiestas populares,
fiestas populares no son, y cuando las festeja el pueblo, ya nadie sabe el
organizador.
Así pasa en la feria del Chile Poblano de
Tlanalapan, aunque muchos se esforzaron por adueñarse del evento, lucir,
saludar con sombrero ajeno pues, el evento es del pueblo. Aunque no hay fiesta
del pueblo que no sea oportunidad para placerse de políticos, si no es terreno
fértil para hacerlo, dejaría de ser una fiesta del pueblo. Vaya no por nada
dicen que son los famosos “baños de pueblo”.
Debo de decir que es de reconocerse este
gobierno municipal ha impulsado como nunca antes el evento. Sin apropiárselo,
dándole su lugar y su impulso. Me dicen que el Tecnológico de San Martín se ha
involucrado con la capacitación de las cocineras de la región.
En fin, se vale impulsar y atender las demandas
del pueblo, pero las fiestas del pueblo, del pueblo son y cuando eso pasa, no
se sabe el organizador.

