Neto García dejó más de 12 millones de quebranto en Venustiano Carranza
Ernesto García Rodríguez, ex presidente municipal de Venustiano Carranza, acumuló un presunto daño patrimonial de 12 millones 622 mil 843 pesos durante sus tres años de gestión al frente del ayuntamiento. Según los informes de la Auditoría Superior del Estado (ASE), en la cuenta pública de 2024 se generó un quebranto de 8 millones 12 mil 421.14 pesos, que sumado a los 4 millones 610 mil 421.99 pesos de periodos anteriores alcanza la cifra total mencionada. El exalcalde morenista buscó su reelección en los procesos electoral ordinario y extraordinario, pero no logró continuar en el cargo ante el actual edil Marco Valencia.
Entre los conceptos con daño patrimonial destacan materiales de administración, emisión de documentos y artículos oficiales, alimentos y utensilios, materiales y artículos de construcción y de reparación, combustibles, lubricantes y aditivos, herramientas, refacciones y accesorios menores, servicios de arrendamiento, servicios profesionales, científicos, técnicos y otros servicios, servicios de instalación, reparación, mantenimiento y conservación, así como servicios de comunicación social y publicidad, entre otros. La Auditoría reveló que el dinero público se gastó sin seguir las reglas básicas de transparencia en varios rubros.
En el concepto de combustibles, el ayuntamiento generó un daño patrimonial de 1 millón 13 mil pesos. Aunque presentaron facturas y fotos, no se pudo demostrar que la gasolina se utilizó en vehículos oficiales, ya que no entregaron un listado de los vehículos del municipio ni los contratos de compra. Servicios oficiales registró el segundo monto más alto de daño, con un total de 2 millones 142 mil pesos. Este apartado incluye gastos de eventos y ceremonias, donde la administración no entregó casi todo el expediente legal, sin contratos ni pruebas de que los proveedores estuvieran registrados legalmente o tuvieran la capacidad técnica para dar el servicio.
El concepto de ayudas sociales generó un quebranto de 1 millón 169 mil pesos. Se entregaron apoyos económicos a personas, pero sin reglas claras. La ASE señaló que faltaron los lineamientos aprobados por el cabildo y los agradecimientos de los beneficiarios, lo que impide verificar si el dinero llegó a quien realmente lo necesitaba. Además de estos montos, se detectaron otras irregularidades en la compra de materiales de construcción, alimentos, servicios de publicidad y reparaciones. De las 18 observaciones realizadas por los auditores, el equipo de Ernesto García sólo pudo aclarar dos. Como resultado, la ASE emitió 15 pliegos de observaciones en los que señalan un posible robo o pérdida de dinero que debe ser devuelto o justificado legalmente, así como 41 recomendaciones.
Entre los conceptos con daño patrimonial destacan materiales de administración, emisión de documentos y artículos oficiales, alimentos y utensilios, materiales y artículos de construcción y de reparación, combustibles, lubricantes y aditivos, herramientas, refacciones y accesorios menores, servicios de arrendamiento, servicios profesionales, científicos, técnicos y otros servicios, servicios de instalación, reparación, mantenimiento y conservación, así como servicios de comunicación social y publicidad, entre otros. La Auditoría reveló que el dinero público se gastó sin seguir las reglas básicas de transparencia en varios rubros.
En el concepto de combustibles, el ayuntamiento generó un daño patrimonial de 1 millón 13 mil pesos. Aunque presentaron facturas y fotos, no se pudo demostrar que la gasolina se utilizó en vehículos oficiales, ya que no entregaron un listado de los vehículos del municipio ni los contratos de compra. Servicios oficiales registró el segundo monto más alto de daño, con un total de 2 millones 142 mil pesos. Este apartado incluye gastos de eventos y ceremonias, donde la administración no entregó casi todo el expediente legal, sin contratos ni pruebas de que los proveedores estuvieran registrados legalmente o tuvieran la capacidad técnica para dar el servicio.
El concepto de ayudas sociales generó un quebranto de 1 millón 169 mil pesos. Se entregaron apoyos económicos a personas, pero sin reglas claras. La ASE señaló que faltaron los lineamientos aprobados por el cabildo y los agradecimientos de los beneficiarios, lo que impide verificar si el dinero llegó a quien realmente lo necesitaba. Además de estos montos, se detectaron otras irregularidades en la compra de materiales de construcción, alimentos, servicios de publicidad y reparaciones. De las 18 observaciones realizadas por los auditores, el equipo de Ernesto García sólo pudo aclarar dos. Como resultado, la ASE emitió 15 pliegos de observaciones en los que señalan un posible robo o pérdida de dinero que debe ser devuelto o justificado legalmente, así como 41 recomendaciones.

