jueves, 5 de octubre de 2017

20 años de cárcel por defenderse

e-consulta   /    Alberto Melchor  |  Jueves, Octubre 5, 2017

Natali tiene 26 años, mide escaso metro y medio de estatura, apenas pesa 50 kilos y desde hace 6 años purga una pena de 20 años de prisión por asesinar al hombre con el que vivía. Ni el juez ni la entonces Procuraduría General de Justicia (PGJ) de Puebla consideraron la legítima defensa, e ignoraron la denuncia por los golpes que la supuesta “víctima” le propinaba.


El caso de Natali pudo convertirse en uno de los tantos de mujeres asesinadas a manos de sus parejas en Puebla, sin embargo ella decidió defenderse y pelear cuerpo a cuerpo con el hombre con el que aceptó vivir para poder estudiar y salir adelante por su propia cuenta.

En entrevista para e-consulta, Natali narró desde el Cereso de San Miguel lo que pasó el miércoles 11 de mayo del 2011 y aunque no niega lo que ocurrió, asegura que la saña con la que la PGJ dijo que mató a su violentador no es real, además de que nunca se consideró que ella sólo protegía su vida y la del bebé que en ese momento gestaba.

Apenas el pasado domingo, una mujer de 44 años fue detenida acusada de haber asesinado a su pareja en el fraccionamiento Cipreses de Mayorazgo en la ciudad de Puebla. La mujer que ahora enfrenta cargos por homicidio doloso, acusa que actuó en defensa propialuego de que la víctima la amenazó con matarla y violarla tanto a ella como a sus hijas.

Aceptó vivir con Rafael para estudiar en la BUAP

Natali llega puntual al área de locutorios del penal ubicado al de la ciudad de Puebla, tiene el cabello corto, un reloj y unos tenis rosas. Tiene una mirada distinta a la de las fotos donde fue presentada por las autoridades en 2011 como una “peligrosa homicida”.

Muestra una discreta sonrisa mientras a los ojos pregunta: ¿de qué vamos a hablar?

Con apenas 19 años de edad, Natali fue detenida el 13 de mayo del 2011 acusada de asesinar a Rafael, el “hombre con el que vivía” y como ella prefiere llamarlo. De acuerdo con las autoridades, ella lo estranguló cuando estaba inconsciente por el alcohol en sus venas, para después calcinarlo en un predio de Cuautlancingo, Puebla.

Dos días después de ser detenida, Natali fue ingresada al Cereso de Cholula, en donde permaneció hasta el 28 de julio de este año, cuando fue trasladada junto con otros 77 internos al penal de San Miguel en la ciudad de Puebla.

Natali conoció a Rafael porque era un amigo de la familia. Él tenía 31 años más que ella cuando aceptó ir a vivir a su casa en la colonia Nueva Alemania, en Cuautlancingo, Puebla.

Originaria de San Martín Texmelucan, Rafael le ofreció que se fuera a vivir con él, pero más que por amor, Natali pensó que sería la forma más fácil de estar cerca de su sueño que era estudiar Mecatrónica o Biotecnología en la BUAP.

–Siempre quise estudiar algo así, desde chica, me gustaba la mecánica, armar y desarmar cosas, creo que hasta eso soy buena para hacerlo.

Sin embargo en los meses que vivieron juntos la relación se deterioró y ella poco a poco comenzó a ver por su futuro ya sin Rafael, aunque por la necesidad ambos seguían viviendo juntos.

Rafael tenía un problema de adicción al alcohol, el cual lo volvía violento, celoso.

–Primero trabajamos en un lavado de autos, luego yo fui juntando mi dinero y ya tenía para pagar un cuarto, me iba a ir a vivir sola. Entré a trabajar en Faurecia en el Parque Finsa. Yo ya no quería estar ahí.

Hubo tres peleas y una denuncia por violencia en 5 meses

Natali vivió con Rafael por cinco meses, en ese lapso hubo tres peleas, incluyendo la última en la que él perdió la vida.

Sin embargo, ella denunció en marzo del 2011 a Rafael por violencia familiar ante la Agencia Especializada en Delitos Sexualesubicada en la 10 Oriente.

–Me pegó tres veces, después de la segunda una amiga me ayudó a denunciarlo pero nunca me dieron la copia de la denuncia y como yo no me sabía las calles pues nunca pude decirles en donde la había puesto.

Las autoridades tampoco indagaron sobre el paradero de dicha denuncia, nunca consideraron que Natali hubiese actuado en defensa propia, motivo por el cual siempre se investigó su caso como un homicidio doloso con tintes pasionales.

Las cosas no fueron como dice la PGJ

Después de 6 años, Natali aceptó contar su versión de lo que pasó. En todo momento sostiene su mirada directo a los ojos y explica que las cosas no fueron como la PGJ lo estableció en los procesos penales acumulados 189/2011 y 192/2011, por el delito dehomicidio calificado.

Explica que la noche del 11 de mayo, él llegó tomado a su casa y de inmediato empezaron a discutir por supuestos celos y reproches sobre su embarazo, pues tras el distanciamiento que ocasionaron las peleas, ella conoció a alguien más, decidiendo embarazarse.

–Me gritaba que era una puta, pero yo ya le había dicho que se fuera. Yo ya pagaba la renta de ese cuarto, pero él siempre decía que no iba a irse. Esa noche llegó tomado, nosotros íbamos a cenar con una vecina que nos echaba la mano, y fue ahí cuando empezó todo.

De acuerdo con Natali, ambos forcejearon, él le dio un cabezazo por lo que ella comenzó a golpearlo para que la soltara pues además intentaba asfixiarla. La diferencia en peso y en estatura eran evidentes, según recuerda, pero aun así quiso dejarle en claro a Rafaelque estaba harta de las golpizas que le daba. Para ese momento, Natali tenía dos meses de embarazo.

–Fue tanto mi vida, como en este caso la de mi hija. Me daba ansiedad, yo le decía que se esperara porque estaba tomado, no estás en tus 5 sentidos. Déjame ir a cenar, si quieres quédate, mañana hablamos y si quieres ahí la dejamos pero déjame tranquila.

Sin embargo, Rafael continuó peleando mientras le decía a Natali: “¿Cómo me va a golpear una mujer?, a mí ninguna vieja me ha sacado sangre”.

Él la volvió a golpear en la cabeza en dos ocasiones más, por lo que Natali comenzó a sangrar del rostro.

–No sé de dónde saqué fuerzas pero lo empujé y se cayó al piso. Estaba tomado, supongo que se pegó en la cabeza y se quedó inconsciente, me asusté mucho, no sabía qué hacer, no dejaba de salirme sangre de la cabeza y él no despertaba. Entonces mi primera reacción fue sacarlo de la casa y llevarlo a un terreno atrás de la iglesia, en donde la gente dejaba la basura. Ahí lo arrastré y lo cubrí con basura.

Natali no huyó. Regresó a su casa y rezó porque Rafael despertara, se levantara y se fuera. Así lo hizo durante los siguientes días hasta que la madrugada del 13 de mayo, agentes ministeriales irrumpieron en su casa y gritándole “tú lo mataste”, la esposaron y se la llevaron en un automóvil escoltada por una decena de patrullas.

No tienen huellas, sólo mi declaración de la pelea

Mientras mueve la cabeza como no queriendo creer lo que pasó, Natali asegura que no hay evidencias en su contra, que a seis años de lo ocurrido y con una sentencia por 20 años de prisión en su contra, la PGJ jamás logró encontrar huellas o algo que demostrara que ella lo había estrangulado y calcinado.

–No tienen nada, no hay huellas, no hay nada. Dicen que el occiso tenía un torniquete con un cable y un desarmador en el cuello, pero del lado derecho y yo soy zurda, todo lo hago con la izquierda. Hay muchas irregularidades.

Natali fue sentenciada el 3 de noviembre de 2011 a 20 años de cárcel por homicidio calificado, mientras que fue absuelta por los cargos de portación de arma e instrumento prohibido.

A la fecha ha cumplido 5 años y 3 meses de su pena. Mismo tiempo en el que ha permanecido lejos de su hija.






Alejandro Jalil García Monreal En entrevista afirmó que otro de los problemas que enfrenta la sociedad, son los feminicidios que, como en el caso de Puebla, van en aumento. Un hecho lamentable y que requiere de la Alerta de Género a fin de que sean adoptadas las políticas públicas que mejoren las condiciones sociales en beneficio de las mujeres.

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