jueves, 3 de septiembre de 2015

Femenicidio

Aún sin sentencia el homicida de Karla

2015 0903 | A un año y cinco meses de que les fuera dictado el auto de formal prisión por feminicidio a Manuel Forcelledo Nader, Rodrigo Augusto Solís Cano y Moisés Cordero Hernández, al igual que por falsedad de declaraciones a Leopoldo Camacho Vázquez, por el asesinato de Karla López Albert, quien contaba con 5 meses de embarazo y era novia del primero en mención, aún no hay sentencia condenatoria en su contra debido a los juicios de amparo que han promovido los inculpados para tratar de demostrar su presunta inocencia, lo que ha retrasado el proceso penal en curso.


Así lo confirmaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), indicando que los procesados han tratado de combatir su caso a través de diversos juicios de amparo que se están ventilando en los juzgados y su procedimiento "está en etapa de instrucción -desahogo de pruebas- posterior al auto de formal prisión que se dictó en su contra el 15 de marzo del 2014".

A pesar de que en esa fecha el Juez Penal de Cholula tomó dicha resolución, al encontrar elementos en la consignación por el agente del Ministerio Público que acreditaba con pruebas fehacientemente documentando su presunta responsabilidad, aún no se puede emitir una sentencia final que de acuerdo a las leyes podría ser una pena privativa de la libertad de 30 hasta 50 años de prisión (Artículo 312 Bis del Código Penal del Estado).

Cabe recordar que Karla López Albert, de 31 años de edad y Manuel Forcelledo Nader, de 28 años, se conocieron en una noche de antro el 3 de junio del año 2013, específicamente en el negocio con razón social "La Chilanguita", ubicado en Angelópolis. Tras conocerse por amigos mutuos, la pareja comenzó a frecuentarse y comenzó así su relación de noviazgo.

Para el mes de octubre de ese año, Karla le da la noticia a Manuel de que iban a ser padres, pero en vez de alegrarse, el varón le dijo que tenía que abortar e incluso posteriormente en 2 ocasiones la llevó a clínicas particulares para que lo hiciera, pero ella se opuso.

Forcelledo Nader le entregó 20 mil pesos a Karla para que buscara ella misma la forma de abortar, pero ella guardó ese dinero en su casa, hasta el 30 de enero del 2014, cuando Manuel la citó con el pretexto de que le compraría entonces un seguro médico para poder continuar con el periodo de embarazo.

Así es como se vieron en el salón de fiestas Katz, propiedad de los padres de Manuel y ubicado en San Pedro Cholula, donde no estaban solos, pues él, ya con todo un plan bien elaborado, había contratado a unos conocidos.

Fue en ese momento cuando Manuel y Rodrigo Agusto Solís Cano, de 32 años, conocido como "El Roko", sometieron y golpearon a Karla hasta que perdió el conocimiento. Luego, Moisés Cordero Hernández, de 42 años, de apodo "El Moy", la estranguló con un lazo de rafia hasta su último suspiro y finalmente el cuerpo fue ocultado en la cajuela de su propio vehículo.

De ahí nadie supo más de Karla; su familia, amistades y conocidos, comenzaron una campaña para difundir sus datos y fotografías para tratar de agilizar su localización. Incluso se recurrió a los medios de comunicación y a las redes sociales.

Pese a que el novio de Karla, Manuel, era el principal sospechoso de su desaparición, éste negó haberla visto en los últimos 2 meses. Carlos López y Esperanza Albert, padres de la mujer, sabían que mentía, pues tenían conocimiento de que aquel 30 de enero de 2014, él llegó hasta su casa por ella para recoger el dinero y luego se fueron supuestamente a cenar a Plaza San Diego

El día de La Candelaria, es decir el 2 de febrero por la madrugada, unas personas que hacían deporte al pasar por la calle Antiguo Camino a Tlaltenco y prolongación Pino Suárez, en la colonia Zapotitlán de la delegación Tláhuac en el Distrito Federal, localizaron el cuerpo de una mujer, pero como ya estaba en avanzado estado de descomposición, por lo que fue difícil su identificación.

Sin embargo, dado a la colaboración de las Procuradurías de ambos estados, se supo que en Puebla había una mujer desaparecida y por ello cuatro días después los padres de Karla se trasladaron hasta el DF, donde desafortunadamente con algunas características de ropa y otros medios lograron identificar plenamente el cuerpo como el de su hija.

Ese mismo día, de manera extraña Manuel Forcelledo se presentó voluntariamente a la PGJ para declarar sobre la desaparición de Karla, cayendo en varias contradicciones que lo llevaron finalmente a ser detenido.

En los siguientes días, la Procuraduría de Justicia de Puebla realizó una serie de diligencias: testimonios, vínculos telefónicos, dictámenes informáticos, periciales en genética, criminalística, psicología, criminología, poligrafía, reportes policiales y de análisis de información.

También se realizaron cateos en propiedades de los padres de Manuel; en uno de esto inmuebles estaba la rafia con que Karla fue estrangulada. Los mensajes de texto en el celular de Manuel revelaban los acuerdos que tuvo con "El Roko" y con "El Moy".

También un número celular que Esperanza Albert encontró escrito entre las pertenencias de su hija fue investigado. Se trataba del teléfono de Leopoldo Camacho Vázquez, de 37 años.

La investigación reveló que el 30 de enero de 2014, Leopoldo telefoneó con Manuel y con Karla en varias ocasiones. Camacho fue arraigado el 28 de febrero de ese año y negó conocer a la pareja hasta que finalmente cayó en contradicciones.

El 5 de marzo fue arraigado "El Roko" y finalmente el 12 de marzo, la Procuraduría en voz de su titular, Víctor Carrancá Bourguet, confirmó la presunta responsabilidad de Manuel en el homicidio de Karla.

También se dio a conocer que los tres cómplices de Manuel eran exescoltas de un dos exrectores de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, a quienes el novio de Karla pagó 7 mil pesos para cometer el feminicidio.

Una serie de amparos que han tramitado los inculpados ante las autoridades federales en busca de acreditar "actos privativos de la libertad" en su contra, han venido retrasando la sentencia que desde hace 5 meses ya debería haberse dado contra ellos, pero el juez penal de Cholula, se ha visto obligado a tener que seguir recibiendo pruebas de ellos, para poder actuar con sentencia definitiva.

No hay comentarios: