sábado, 22 de agosto de 2015

Ritual

Ritual incluía violarla y arrancarle los ojos

  • El padre de las jovenes aseguró que la hermana de la víctima escuchaba voces que le decían que debía sacrale los ojos a su hermana

2015 0821 | Argentina.- Una joven de 22 años fue brutalmente violada por un grupo de hombres y después su propia hermana le arrancó los ojos, como parte de un horripilante ritual de exorcismo.


La joven de 22 años fue sometida por su familia a un brutal ritual con el que se pretendía “quitarle el mal del cuerpo”, y que incluyó arrancarle los ojos con un objeto punzante. La víctima está internada y la Justicia penal intervino en el caso, que ocurrió en una localidad del sudoeste del Chaco.


La historia que conmociona a los chaqueños ocurrió en General Pinedo, una pequeña ciudad situada cerca del límite entre Chaco y Santiago del Estero, y salió a luz cuando esta semana ingresó al hospital local una joven que tenía el rostro ensangrentado y daba desesperantes gritos de dolor. Médicos y enfermeros, al recibirla, descubrieron que no tenía los globos oculares.

De inmediato se comunicó la situación a la Policía, que al constatar el estado de la chica puso al tanto al fiscal de turno. La joven fue identificada como Yanina Juárez. Su padre, al ser interrogado, dijo que a su hija los ojos le habían sido arrancados como parte de un “exorcismo” practicado en la vivienda familiar.

La investigación llevó a determinar que en el salvaje ritual la responsable de arrancarle los ojos a Yanina había sido una hermana mayor. Según fuentes policiales y judiciales, ella admitió que ejecutó la brutal agresión “porque una voz interior decía que había que hacer eso” para “liberar del mal” a Yanina.

Aparentemente, todo comenzó a raíz de problemas psiquiátricos de Yanina, que a veces la llevaban a deambular perdida por las calles. En su casa lo interpretaron como un caso de posesión satánica, y recurrieron a una iglesia evangélica por ayuda. Allí algunos pastores y fieles rezaron por la joven, y recomendaron seguir orando por ella.

Pero días después, al no ver mejorías, en la casa familiar se decidió encarar un exorcismo del que habrían participado sus padres y hermanos, pero también otras personas. Allí una hermana mayor de la víctima habría dicho que “una voz desde adentro” le decía que a Yanina había que quitarle los ojos para que se recuperara. Y eso hizo.

La Justicia busca determinar quiénes tomaron parte del atroz ritual y qué rol cumplió cada participante. Por ahora, la única detenida es la hermana que mutiló a Yanina, pero se cree que la víctima debió ser sujetada entre varias personas mientras sufría las heridas.

“Es un hecho aberrante, nunca tuvimos un caso así”, dijo el procurador general de la provincia, Jorge Canteros. Él contó que hasta el personal policial quedó espantado al ver el estado en el que Yanina ingresó al hospital, donde su estado es estable y se recupera lentamente.

2015 0822 | Actualización
El procurador general de la Provincia, Jorge Canteros, indicó este viernes que aún no está determinado si Yanina Juárez, la joven de General Pinedo a la que su hermana le extirpó los ojos durante un presunto exorcismo, también fue abusada sexualmente.

“El fiscal Hugo Baigorri pidió un estudio forense para establecer si las lesiones que presenta en la zona inguinal y genital son compatibles con un abuso sexual”, señaló el funcionario judicial, en diálogo con La Radio 104.7.

En ese sentido, Canteros apuntó que "el resultado del examen estará en los próximos días".

“La causa está en plena investigación”

Por otro lado, mientras Yanina Anabel Juárez, de 23 años, se recupera en el Hospital Perrando, el procurador general confirmó que su hermana menor, de 18 años, permanece detenida y es, por el momento, la única imputada en la causa, que fue caratulada como lesiones gravísimas.

Asimismo, señaló que según relataron la imputada y el resto de los familiares, “el hecho ocurrió en la casa de la familia, donde estaban haciendo un oficio religioso evangelista de extracción (lo que en el catolicismo se conoce como exorcismo), que consiste en oración e imposición de manos, para sacarle el mal del cuerpo a la chica”, y agregó que “fue la misma imputada la que describió que durante esa práctica religiosa, en un momento escuchó una voz interna que le ordenó que debía sacarle los ojos para liberarla de los demonios”.

En ese contexto, Canteros subrayó que “la causa está en plena investigación por parte del fiscal, que deberá determinar el grado de culpabilidad de los presentes, porque en el lugar estaban el padre y otros hermanos, y no hicieron nada para evitar lo que pasó”.

Además, el funcionario judicial señaló que Yanina ya padecía “una enfermedad psiquiátrica importante”, por la cual estaba recibiendo tratamiento, y que la familia buscaba también una contención espiritual a través de un culto evangélico.

“La libertad de culto tiene límites”

Por último, Canteros advirtió que la hermana de la joven gravemente herida, que es la única imputada, “tiene 18 años, por lo que es plenamente imputable”, al tiempo que remarcó que “si bien la libertad de culto está garantizada por la Constitución Argentina, hay límites y acá se han sobrepasado todos los límites de la libertad de culto”.

“Una práctica religiosa de oración e imposición de manos no tiene nada de malo, y hasta creo que es algo bueno, pero llegar al punto de una lesión así es algo que no se puede entender como religioso”, expresó, y concluyó: “Yo, con mis más de 30 años en la Justicia, he visto casos impactantes, entre asesinatos, violaciones y demás, pero nunca me había encontrado con un caso de estas características”.











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